Conceptos osteopáticos | El tratamiento | Indicaciones
Conceptos osteopáticos
La unidad del cuerpo Humano
El ser humano es un todo, forma una unidad estructural, visceral, emocional. Cualquier alteración de estos grandes sistemas desequilibra la salud manifestándose en la estructura presentándose como síntomas en alguna parte de nuestro cuerpo.
Como ejemplos todos sabemos que un mal movimiento nos puede provocar un fuerte dolor lumbar o una disfunción estómago intestinal generarnos gases y dolernos el pecho o la espalda o el vivir un momento emocional intenso causarnos cefaleas, desarreglos intestinales.
La estructura gobierna la función y viceversa
Es decir, el concepto osteopático entiende que cualquier desarreglo de la estructura, altera la función que realiza esa estructura, apareciendo trastornos en forma de molestias, dolores, enfermedades, etc., los síntomas.
Entendiendo por “Estructura” la relación entre los huesos y articulaciones, el sistema músculo-fascial, el sistema cráneo sacral, el sistema neurovascular, el linfático, los órganos y vísceras, las glándulas endocrinas, la piel, etc.
Cualquier desarreglo de algún elemento alterará la función fisiológica del conjunto o de alguna parte, entendiendo como función fisiológica, la articular, la cráneo sacral, la digestiva, la cardiorespiratoria, etc.
Un ejemplo que “La estructura gobierna la función” es la de una articulación inmovilizada que termina afectando a la propia articulación y como consecuencia a la musculatura, tendones y ligamentos que dependen de ella.
Continuando con el mismo ejemplo, “La Función depende de la Estructura”, si esa articulación está dañada provoca la limitación de su movimiento y de igual manera afectara a los músculos, tendones, ligamentos.
La ley de la arteria es absoluta
Una Estructura libre permite la circulación de todos los líquidos corporales, como son la sangre arterial y venosa, linfa y líquido cefalorraquídeo.
La disminución de cualquiera de estas circulaciones favorece la instalación de una disfunción y reduce la capacidad de defensa.
La autorregulación
El cuerpo humano tiene la capacidad de autocuración siempre que la relación “Estructura-Función” se respete pudiéndose activar sus mecanismos de defensa y sistemas de alarma.
La búsqueda de la lesión osteopática
Todas las estructuras del cuerpo humano tienen su propia movilidad y deben de estar libres. Los movimientos deben respetar reglas precisas como su amplitud, ejes, ritmos, etc. Cuando cualquiera de ellos falla o es defectuoso el conjunto de la mecánica se perturba hasta el nivel de la célula.
El cuerpo intenta adaptarse y si lo consigue no aparece ningún síntoma. Si no consigue la adaptación, aparece el síntoma del trastorno.
En ambos casos tenemos una lesión osteopática (la pérdida de la movilidad) reconocible y tratable.
El objetivo del Osteópata
Tratamiento exclusivamente manual. A partir del diagnóstico osteopático basado en el máximo conocimiento del paciente y realizando continuos test de la estructura, el osteópata busca, localiza y corrige las restricciones de movilidad, asimetrías y disfunciones del organismo.
¿Cómo?
Empleando técnicas manipulativas precisas, movilizaciones, técnicas cráneo sacrales, estiramientos, reeducación postural etc.
La Osteopatía puede tratar en todas la etapas de la vida, embarazo, bebés, niños, jóvenes, adultos y mayores, adaptándose a la edad, morfología y partes del cuerpo a corregir.
En ocasiones se requiere de un trabajo multidisciplinar, médico, fisioterapeuta, dentista, psicólogo y siempre de la colaboración del propio paciente.
El tratamiento
La primera visita
Se comienza con una toma de contacto, recogida de datos personales, historial médico, de salud, hábitos y escucharle.
Seguidamente se realiza una exploración física detallada gracias al sentido desarrollado del tacto, la palpación y los test de movilidad.
En ocasiones puedo necesitar pruebas diagnósticas adicionales como radiografías, resonancias magnéticas, densidomtetría ósea, etc.
Con todo ello formo su diagnóstico osteopático del problema, elección de las técnicas adecuadas para su caso y plan de tratamiento.
El resto de visitas
El número medio de visitas varía entre dos y seis tratamientos, a veces menos y en alguna ocasión más, dependiendo del problema a recuperar y la evolución manifestada.
Entre cada visita generalmente transcurren un mínimo de dos, tres o cuatro semanas y una vez el problema inicial se resuelve, se le aconseja un programa de mantenimiento que dependiendo de las características del paciente como la edad, profesión, hábitos de vida , etc. pueden ser de dos a seis revisiones anuales.
Es norma en mi práctica diaria, valorar la evolución al tratamiento y si no responde como lo esperado ayudarle a buscar otras alternativas.





